Todo lo que pasó, en el registro para siempre
Un rastro de solo lectura y con marca de tiempo de cada acción realizada en tu workspace, por quien sea: aprobaciones, ediciones, cambios de ajustes, exportaciones. Todo capturado automáticamente, conservado para siempre e imposible de alterar a posteriori.
Cómo funciona
en tres pasos
Se captura automáticamente
Cada acción que hace cualquiera (una aprobación, una edición, un cambio de ajuste, una exportación) se escribe en el registro de auditoría en el momento en que ocurre. Nada que activar, nada que recordar.
Encuentra lo que buscas
Filtra por quién lo hizo, qué tipo de acción o cuándo, y acota hasta los eventos exactos que necesitas en todo el workspace.
Confía en lo que ves
El registro es de solo lectura: nadie puede editar ni eliminar una entrada, así que el registro siempre refleja lo que ocurrió de verdad.
Cada acción, de cada usuario
El registro de auditoría registra cualquier cosa que haga cualquiera en el sistema, no solo la ausencia. Aprobaciones y rechazos, ediciones de todo tipo, cambios de ajustes del workspace, cambios de usuario, exportaciones: si pasó, está aquí, registrado automáticamente en el momento en que ocurre.
La historia completa detrás de cada entrada
Cada línea responde las tres preguntas que importan: quién lo hizo, qué cambió y exactamente cuándo. Todo lo que cambió muestra de qué valor partió y a cuál llegó: un valor nunca es solo distinto, es distinto por un motivo que puedes leer.
Un registro que nadie puede reescribir
Todo el sentido de un rastro de auditoría es que no se pueda manipular: el registro de auditoría es de solo lectura para todos, y nunca se purga nada. Las entradas no se pueden editar ni eliminar, solo leer y filtrar. Cuando surge una pregunta meses o años después, la respuesta está fuera de toda duda.
Preguntas frecuentes
El registro que lo zanja
Empieza una prueba gratuita con datos de ejemplo y abre el registro de auditoría: cada acción, quién la hizo y cuándo, en un único rastro de solo lectura.